Gatoterapia

La terapia de gatos que necesitas y no conoces (hasta ahora). Contar con la compañía de un gato puede traer consigo mejoras físicas y psicológicas. ¿No nos crees?

Muchas veces conocemos o padecemos problemas de ansiedad, estrés y depresión. La gatoterapia como tratamiento mejora tu calidad de vida a través de la creación de un vínculo especial entre el felino y su amo/ama.

Si eres una persona que vive sola, los gatos son una opción muy favorable para ti por su tranquilidad. Resulta también ser un compañero de piso extraordinario para las personas mayores. De hecho, si algunos sufren algún tipo de Alzheimer pueden reavivar recuerdos al acariciar un gato, disminuyendo el proceso degenerativo neuronal que padecen. Además, la estimulación de algunas terminaciones nerviosas dada por el ronroneo del gato colabora con el recuerdo de historias pasadas.

7 Ventajas de la Gatoterapia

  • Mejora los síntomas de la depresión y el estrés: el ronroneo resulta muy relajante, estimula la concentración y crea un ambiente muy acogedor.
  • Aporta compañía: es independiente y cariñoso
  • Ayuda el Alzheimer, el autismo y el TDAH
  • Da responsabilidad a los más pequeños: a través de los cuidados.
  • Apenas necesitan cuidados: apartando las vacunas son animales domésticos bastante limpios en comparación con otros.

¿Existen Gatos Especialistas en Terapia?

Algunos realizan terapias en residencias geriátricas, hospitales y centros de salud para pacientes con enfermedades varias, entre ellas el autismo. Estos gatos son entrenados especialmente para hacer práctica de la gatoterapia.

Un buen gato de esta especialidad tiene regulado su temperamento, debe ser tranquilo, amigable y paciente. Sin mostrarse incómodo por estar rodeado de gente, que le acaricien o jueguen con él.

Los que suelen juguetear más con ellos son los niños, mientras que los adultos mayores se encargan más de brindarles caricias. La sencillez detrás de la gatoterapia es la que lo hace efectiva.

Algunos estudios

Según un estudio realizado por investigadores del Instituto Stroke de la Universidad de Minnesota, las personas que conviven con gatos tienen un 30% menos de probabilidad de morir de un ataque al corazón. Otro estudio realizado por la Universidad de Indiana Bloomington con 7.000 personas llegó a la conclusión de que el acto de ver vídeos de gatos disminuye los sentimientos negativos de los espectadores y aumenta su energía y emociones positivas.