Historia de Los Gatos

Observas a tu gato jugando con su bola de estambre o descansando en su casita (o palacio, según el tipo de amo que seas) y surgen preguntas como: «¿De dónde ha venido este adorable felino que me acompaña e ilumina mi hogar?,¿Cuál es la Historia de los Gatos? Vais a Google y terminas aquí. La curiosidad, después de todo, no siempre mata al gato.

Gracias a la televisión, internet o la vida, sabrás que alguna relación guarda el origen de los gatos con los egipcios. Es cierto, pero solo te cuentan esa pequeña y primera parte. Comienza la historia allí, en el Antiguo Egipto, pasa por Grecia y la Antigua Roma, Asia, Europa Medieval hasta la Época Moderna en la que vemos gatos

El origen e historia de los gatos se remonta a unos 2000 a.C en el Antiguo Egipto. La cohabitación de los gatos y el humano con la aparición de la agricultura fue la que desencadenó su domesticación, ya que los mismos eran depredadores por naturaleza de los roedores que allanaron los almacenes de cereales y otros lugares de alimentos. Por ello, los gatos fueron domesticados para cazar ratones y ratas.

Un estudio realizado por Carlos Driscoll sobre 979 gatos determinó que el origen probable del gato doméstico ocurrió en la región del Creciente Fértil, donde los felinos y los hombres habían establecido contacto por primera vez.

Antiguo Egipto

Si el propósito de los gatos era convertirse en dioses del Antiguo Egipto, lo lograron. Un animal de compañía apreciado por su dulzura, gracia e indolencia. Cazaban ratas y serpientes, evitaban enfermedades, protegían cosechas y hogares. Si lo piensas un minuto, no suena tan rara la idea de su idolatría. De hecho, fueron los egipcios los primeros en llamar al gato por la onomatopeya «miu», nada lejos de cómo los invocamos ahora.

Grecia y Antigua Roma

El dinero y los griegos, los griegos y el dinero. Intentaron en reiteradas oportunidades comprar los gatos de los egipcios. Sin embargo, era inimaginable para los egipcios vender sus dioses gatunos. Así que, de manera injusta y algo deshonesta, decidieron robarse los gatos de todos modos. No los adoraban como los Egipcios y preferían a los perros; pero supieron reconocer que además de su talento cazando, también podían ser buena compañía al ser bonitos, refinados y dóciles. No hay civilización que se resista. Entonces, ¿esto quiere decir que quizá Egipto es el exportador de gatos original?

Asia

En el emprendimiento de relaciones comerciales entre China y Europa se intercambiaban los gatos por seda. Estos fueron acogidos calurosamente por su belleza y don cazando ratones, convirtiéndose para los chinos en un símbolo de paz, fortuna y serenidad para la familia. Además, creían en la idea de que los gatos traían buena suerte y podían ahuyentar demonios con sus ojos brillantes.

Por otro lado, en Japón fueron considerados tan importantes que hicieron una ley en el país para prohibir la comercialización de los gatos. Sin embargo, todo tiene límites. Los japoneses llegaron a mimar tanto a sus gatos que en ocasiones estos dejaron de cazar ratones y los dueños para resolver el problema, pintaban gatos en las paredes para espantar a los roedores intrusos.

India, en cuanto a gatos, es un mix entre el Antiguo Egipto y China. Honraban a los gatos al igual que los egipcios, por motivos diferentes, pero los honraban igual. Primero, porque la diosa de la fecundidad, Satí, tomaba apariencia de gato; y segundo, estos felinos para la India eran una forma simbólica de alejar demonios.

Europa Medieval

Para los campesinos un gran cazador, para la iglesia una criatura demoníaca. No obstante, a pesar de desaprobar la familiaridad con los animales y en especial con los gatos, la iglesia se aprovechaba de los felinos en los monasterios para deshacerse de los roedores. También se creía que los alimentos que entraran en contacto con un gato, al igual que con otros animales, ya no se podían comer y se volvían impuros. Las penitenciarías de la época castigaban con ayunos o hasta varios días a dieta para todo aquel que hubiese consumido cualquier alimento o líquido en contacto de animales.

Época Moderna

¡Al fin! El gato empieza a considerarse un animal familiar luego de los estragos de la peste negra, ofreciendo sus servicios en tiendas, oficinas, almacenes, granjas y navíos. El mundo artístico ayudó a la reintegración de nuestro felino amigo, especialmente al movimiento romántico del siglo XIX. A partir de ese momento en todas las artes, el gato tendría su rol protagónico. Todas esas falsas creencias y/o supersticiones que has escuchado alguna vez alrededor de los gatos y sus características maléficas son vestigios del miedo y desconfianza ocasionados por siglsados.