Consejos y Trucos para Gatos

Adoptaste un gato, no para de maullar, no quiere comer, no quiere jugar, no quiere nada de nada. Está malhumorado como cualquiera de nosotros cuando tenemos un mal día. Descubre a continuación qué puedes hacer al respecto para que tu pequeño felino se sienta más a gusto y tu seas una persona más relajada.

¿En qué consiste educar a los gatos?

Haciendo a un lado las diferencias entre gatos adultos y gatos jóvenes, si muerden o no muerden. Lo verdadera clave al momento de educar a tu gato es la constancia, paciencia y asertividad. Sí, aplican a otros aspectos de tu vida y también a la relación con tu mascota. Cada gato es un mundo con diferentes niveles de predisposición y personalidad.

Reglas básicas para educar a un gato

  • Utiliza la misma expresión para cada situación. Por ejemplo, siendo consistentes en nuestra expresión de desaprobación de alguna acción negativa del gato, él identificará de forma más clara cuando debe abstenerse y cuando no.
  • Ahora o nunca. Darle largas a la no-corrección del comportamiento inadecuado de tu mascota puede resultar poco prudente. De preferencia, corrígele de inmediato al darte cuenta de su travesura. Actuar rápido incrementará las probabilidades de que entienda que algo no se debe hacer.
  • Minino mimado recompensado. Tu gato sabe cuando le conviene ser agradable y es evidente cuando ocurre lo contrario. Él alcanza a entender que si se porta bien puede recibir a cambio una recompensa. Asustar o irrespetar a tu gato posiblemente ocasione la ruptura del vínculo de confianza entre ambos.

10 Consejos para llevarte bien con tu gato

  • Evita usar manos o pies al jugar con tu mascota. Es mejor usar juguetes.
  • Arroja su juguete lejos para que pueda cazarlo, no contra él.
  • Edúcalo sin gritos o golpes, estos traen miedo, timidez y arañazos. Explora otras maneras.
  • No irrumpas su espacio para acariciarlo, puede asustarse. Cada vez que se te acerque es una oportunidad para darle una sesión de mimos. Mimos = Herramienta de Confianza.
  • El descanso es sagrado, más para un gato. No le molestes mientras duerme.
  • Mientras hace sus necesidades evita interactuar con él, puede traumarse y dejar de usar su área higiénica con la finalidad de permanecer en paz, sin que le molestes.
  • Se comunican y guardan el equilibrio a través de su delicada cola, no le tires de allí.
  • En lugar de rascarle la barriga, patas o cola, es preferible brindarle caricias al frente de su rostro, detrás de las orejas y debajo del mentón.
  • Evita cogerle de los brazos sin asegurarte de que le gusta que lo levanten. Muchos prefieren tener las patas sobre la tierra.
  • Descarta tranquilizarlo si luce molesto. Cederle su espacio y que tome tiempo, es mejor.

Listo, ahora que ya sabes todo esto podrás mejorar la relación con tu gato. Si tienes alguna recomendación que quieras agregar, súmale en la sección de comentarios. En caso de que educar a tu gato te resulte una tarea titánica, acude con un profesional en tu ciudad.